Lecciones de derecho para impulsar la inclusión social
Para muchas personas estar en situación de movilidad podría ser sinónimo de atravesar un estado en el que no existen ni derechos ni obligaciones, sin embargo, es todo lo contrario.
En el Albergue Buen Samaritano de la Fundación Gotitas de Oblación esta es una de las primeras lecciones que aprenden las personas que han migrado desde distintos lugares y que reciben guía y acompañamiento legal por parte de los estudiantes de la carrera de Derecho. Esta experiencia que forma parte de uno de los proyectos de Vinculación que se desarrollan en la PUCE, les permite a los estudiantes aplicar sus conocimientos en un contexto real e impactar de manera positiva en las vidas de quienes viven en el albergue.
La fundación Gotitas de Oblación que recibe financiamiento de Cáritas-Ecuador y Cáritas-Internacional, acoge a las personas migrantes en un espacio seguro, brindándoles un apoyo integral. Durante su visita, los estudiantes organizan talleres prácticos en los que brindan orientación legal clara sobre temas como trabajo, salud, vivienda y educación para quienes aún no han podido regularizar su situación.
«Me impactó ver todas las historias que tienen, todos los problemas que han sufrido. Somos seres humanos, tenemos los mismos derechos y la misma igual de oportunidades. (…). Por otro lado, pienso que este proyecto me ha permitido ver cómo el Derecho puede cambiar realidades; asimismo, no solo me ha ayudado a desenvolverme de mejor manera, sino también a ejercer mi carrera desde una perspectiva diferente, mucho más humana, mucho más empática», comentó Sebastián Asimbaya.
Por su parte, el coordinador del proyecto, Mateo Apolo, Técnico Docente de la Facultad de Derecho y Sociedad, indicó que actividades como esta representan una oportunidad única para que los futuros abogados comprendan el impacto social de su profesión y cómo el conocimiento legal puede ser una herramienta poderosa para la inclusión social. De esta manera, la Fundación Gotitas de Oblación es un espacio donde la teoría y la práctica se unen para hacer posible que las personas en situación de movilidad puedan conocer los pasos que requieren para regularizar su estadía en el país y cómo acceder a sus derechos.
Indudablemente, proyectos como estos demuestran que cuando el conocimiento se pone al servicio de quienes más lo necesitan, el cambio social es posible. Para los estudiantes, fue una oportunidad para crecer como profesionales y como seres humanos, comprometidos con una causa social que va más allá del aula.

