La movilidad en un barrio que nunca se detiene
El barrio de La Floresta es un sector vibrante donde la movilidad adopta múltiples formas. Reconocido por su historia y su vida artística, el sector ofrece a habitantes y visitantes diversas opciones de desplazamiento, tanto en transporte público como privado.
La presencia de cafeterías, galerías de arte y comercios tradicionales no solo dinamiza la experiencia de quienes recorren la zona, sino que también convierte al barrio en un punto estratégico de conexión para quienes se movilizan de sur a norte en la ciudad. Esta condición lo posiciona como un importante desfogue de tráfico, donde la planificación y gestión de la movilidad resultan claves para mantener la fluidez en sus calles.
En este contexto, los medios de transporte utilizados por quienes residen en el sector son diversos y suelen depender de factores externos como la congestión vehicular, la facilidad de acceso y la comodidad.
La movilidad, sin embargo, sigue siendo un desafío compartido. Los desplazamientos diarios pueden resultar costosos para algunas personas y la falta de información o de rutas claras puede generar dificultades con el paso del tiempo. Para comprender mejor cómo funciona la movilidad dentro del barrio y cuáles son sus principales retos y beneficios, conversamos con Sara Ríos, trabajadora de la EPMMOP. A continuación, presentamos un fragmento de la entrevista.

